Octavo viaje: Finlandia
¡Un viaje congelado a Finlandia!
¡Hola pequeños exploradores!
¡Preparaos para uno de los viajes más fríos, mágicos y sorprendentes de nuestra colección! Hoy nos vamos a un país donde hay más renos que personas, donde puedes dormir en iglús de cristal y donde... ¡vive Papá Noel!
¿Sabéis de qué país hablamos? ¡De Finlandia!
Un país muy al norte
Finlandia está en el norte de Europa, en una zona llamada Escandinavia, y es uno de los países con más naturaleza de todo el mundo. Tiene miles de lagos, bosques inmensos, y en invierno… ¡todo se cubre de nieve!
Allí los días pueden ser muy cortos o muy largos, según la época del año. En invierno hay pocas horas de luz, y en verano... ¡el sol casi nunca se esconde!
Auroras boreales: luces mágicas en el cielo
Una de las cosas más increíbles de Finlandia es que puedes ver auroras boreales, unas luces de colores que aparecen en el cielo por la noche. Son verdes, rosas, moradas… ¡como fuegos artificiales naturales!
Puedes verlas mejor en lugares del norte como Laponia. Y si tienes suerte, ¡las verás bailando sobre tu cabeza mientras estás en pijama dentro de un iglú de cristal!
Trineos con huskies… ¡y con renos!
¿Te imaginas montar en un trineo tirado por perros husky? En Finlandia los huskies están entrenados para correr por la nieve llevando a personas en trineos. Te abrigan con mantas calentitas, los perros ladran emocionados, y cuando empieza el paseo… ¡parece una carrera en la nieve!
Y si prefieres algo más tranquilo… puedes subirte a un trineo tirado por renos. ¡Sí, como el de Papá Noel! Los renos caminan despacito por los caminos nevados mientras tú disfrutas del paisaje como en un cuento navideño.
La casa de Papá Noel
¿Sabías que Papá Noel vive en Finlandia? En un lugar llamado Rovaniemi, muy cerca del Círculo Polar Ártico, puedes visitar su casa, su oficina de correos y hasta ver a sus renos.
Allí puedes dejarle tu carta en persona, ¡y si eres valiente, incluso hacerte una foto con él!
¡Y no olvides las motos de nieve!
Si te gusta la velocidad, las motos de nieve son para ti. Son como motos normales, pero con esquís en lugar de ruedas. Puedes usarlas para explorar los bosques nevados o ir en busca de auroras. ¡A los niños les encanta ir de pasajeros abrigados como ositos!
Más actividades divertidas
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Pesca en el hielo: haces un agujerito en el lago helado y esperas a que piquen los peces.
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Sauna finlandesa: allí es muy típico calentarse en una cabaña de madera con vapor, ¡y luego saltar al lago helado! (Aunque eso lo dejamos para los más valientes…)
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Raquetas de nieve: son como zapatones gigantes para no hundirte en la nieve mientras paseas por el bosque.
Las casas y ciudades
En Finlandia muchas casas son de madera, de colores vivos y tejados inclinados para que la nieve resbale.
En ciudades como Helsinki (la capital), puedes visitar museos de ciencia, castillos nevados y probar dulces típicos como los pulla, unos bollitos de canela que huelen… ¡de maravilla!
Hockey sobre hielo: el deporte rey
En Finlandia casi todos los niños aprenden a patinar sobre hielo, y uno de los deportes más importantes es el hockey sobre hielo. ¡Es rapidísimo y emocionante!
Los jugadores se deslizan con patines, llevan cascos, palos, y luchan por meter el disco en la portería. Si visitas una ciudad como Helsinki, puedes ver un partido… ¡o incluso intentarlo tú si sabes patinar!
Esta es la mascota del gran equipo Jokerit!
¿Y qué se come?
Comen muchos pescados (como el salmón), sopas calentitas, y bayas del bosque que recogen en verano. También les encanta el regaliz salado, aunque a muchos visitantes les parece ¡súper raro!
📚 Aprende más sobre Finlandia
Si te ha picado la curiosidad, aquí te dejamos un enlace genial para conocer más cosas de este país y sus vecinos del norte:
Descubre Finlandia – Explora Europa para niños (Parlamento Europeo)
Finlandia es…
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¡Un lugar donde puedes montar en trineo, ver auroras y conocer a Papá Noel!
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¡Un país donde la naturaleza es la protagonista y el silencio suena bonito!
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¡Un destino perfecto para los exploradores más valientes y curiosos!
¿Y tú? ¿Te atreverías a caminar por un lago congelado o visitar la casa de Santa Claus?
Gracias por acompañarnos en esta aventura congelada.
Hasta la próxima, pequeños exploradores.











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